domingo, 23 de abril de 2017

"Tatuaje", de Manuel Vázquez Montalbán.

Esta #yincana está resultando interesante, muy interesante por un lado, pero estresante por el otro, y no por culpa de la iniciativa en sí misma, sino porque como ya hemos comentado muchos por twitter, los días tendrían que tener un mínimo de treinta horas para que pudiéramos sacarles todo el partido que se merecen las horas del día. Si leemos no comentamos en twitter o en los blogs, o lo que es peor, no escribimos nuestras propias reseñas para cumplir el calendario que nos hemos propuesto, y si leemos más de la cuenta, se acumulan las reseñas. ¿No es esto una contradicción?

Una vez soltada toda la adrenalina que tenía acumulada, sigo con la reseña de esta semana, y de nuevo vuelvo a echar mano de un título que tenía esperando turno desde hace muchos años en la estantería, y al que no me acerqué en su momento. Aprovechando que una de las casillas de esta semana tenía como requisito que el protagonista fuera un detective, me he acordado de Manuel Vázquez Montalbán y de su personaje, Pepe Carvalho, y entre los títulos que tengo me he decidido por "Tatuaje", primera novela policíaca donde Carvalho ejerce como investigador privado.

Datos del libro

Título: Tatuaje
Autor: Manuel Vázquez Montalbán
Editorial:. Diario Público
1976, herederos de Manuel Vázquez Montalbán
2009, edición del Diario Público
Formato: Rústica
ISBN: 978-84-9899-244-1
192 páginas


Sinopsis (ficha de la editorial Planeta):

Un cuerpo de hombre joven desnudo sobre la arena, y en la piel, un tatuaje: "He nacido para revolucionar el infierno." Nace un enigma y nace un investigador privado, Pepe Carvalho, que a lo largo de la historia descubre la azarosa vida de superviviente de un hombre que tenía buena entrada con las mujeres. La retina de Carvalho le permite descubrir las pistas que conducen a la solución, pero también describir el entorno social y sentimental que ha hecho posible el crimen. Tatuaje, primera novela en la que Carvalho ejerce como investigador privado fue llevada al cine por Bigas Luna.



Impresiones sobre el libro

Ya he comentado más arriba que esta iniciativa está sirviendo para que me acerque a títulos que están en mi poder desde hace mucho tiempo aunque no me haya puesto con su lectura. Suelo tener libros que los periódicos ofrecían a un módico precio, diaria o semanalmente, y es por ello que se han ido acumulando sin que encuentren hueco para ser leídos. Esto le ha pasado a algunos de los títulos que tengo protagonizados por Pepe Carvalho; la culpa de que no me hubiera acercado a su figura la tiene en parte esta acumulación de títulos de la que solemos pecar aquellos a los que nos gusta la lectura y porque tuve la suerte de ver algún que otro episodio de las distintas series que en televisión se han hecho basándose en su persona, y digo varias porque recuerdo dos Pepe Carvalho en televisión, uno protagonizado por el actor Eusebio Poncela, y el otro por Juanjo Puigcorbé.
Quizá por haber conocido antes esta faceta televisiva, no me he acercado a la lectura de los libros, y debo reconocer que me he perdido algo interesante, al menos este primer título me ha gustado. En Tatuaje encontramos al detective en toda su esencia, con sus defectos y sus virtudes, y con su peculiar gusto por la gastronomía, pieza importante a lo largo de toda la trama.
El cuerpo de un joven rubio, bronceado por el sol, y ataviado solo con un slip es encontrado en la playa. Podría haberse ahogado, pero lo curioso es que nadie puede identificarlo, porque tiene la cara desfigurada, con el rostro comido por los peces; lo único que podría dar una pista sobre su persona es un curioso tatuaje que tiene en la paletilla: "He nacido para revolucionar el infierno."
Pronto la aparición de este cuerpo va a ser investigada por Carvalho, porque don Ramón, que tiene un despacho en la parte alta de la peluquería que regenta la señora Queta, su pareja, solicita los servicios de Carvalho para averiguar la identidad del muerto, algo que bien podría averiguar si se acercara a la comisaría de policía a preguntar. Carvalho, que intuye que los motivos que mueven a don Ramón a contratar sus servicios van más allá de la simple curiosidad, acepta el caso, y pronto se verá metido en los bajos fondos que traen consigo temas como prostitución y droga, tanto en la Barcelona que es a su vez el escenario principal donde se desarrolla la historia, como en Amsterdam y La Haya, lugares a los que debe acudir siguiendo las pistas del fallecido.
Lo insólito del tatuaje del muerto pone a Carvalho en la pista para llevar a cabo su investigación, siempre dudando de las verdaderas razones de don Ramón, su cliente, para contratarlo:

"...Tejió una primera y posible relación entre el hombre muerto y su cliente. Alguna complicidad unía a los dos hombres. Carvalho trató de alejar mentalmente esta hipótesis. Sabía por experiencia que lo peor en una investigación era partir de una hipótesis. Puede condicionar el proceso de acceso a la verdad e incluso desviarlo." (pág. 24)
La aparición del cadáver del joven revoluciona los bajos fondos de Barcelona, y la policía pronto hace redadas en el mundo de la prostitución y la droga a pequeña escala; nadie parece conocer la identidad de la víctima, y nadie se atreve a preguntar por él a la policía; su muerte parece haberlo revolucionado todo y el detective cada vez tiene más ganas de saber quién es. Las amigas de Charo, la prostituta con la que Carvalho mantiene una relación más o menos seria teman las redadas policiales y se esconden en casa de Charo, que ejerce sus servicios alejada de zonas conflictivas, pero Carvalho no quiere que Charo se vea involucrada en los problemas.
El detective se nos presenta como un personaje protector, pero que a la vez no teme enfrentarse a problemas, y que gusta de llegar al fondo de la verdad. Fue colaborador de la CIA y sabe moverse por rincones de Europa; su etapa vinculado al mundo policial hizo que mantuviera contactos a todos los niveles de los que poder sacar información. Como punto interesante y curioso, la importancia que el personaje da al buen comer y al buen beber.
"...Carvalho pensó que de lo perdido saca lo que puedas. Frente a la cafetería que le indicaba Teresa había una tienda ejemplar dedicada a productos alimenticios italianos. Podía escoger una magnífica cena que le consolara de los horrores de 'cualquier cosa'. Fue hacia allí y primero contempló con astucia las pastas recién hechas que se exhibían en el aparador. No sabía si inclinarse por los fetucchini o por cappelletis. Una vez dentro abandonó la lucha por la primera fila a unas cuantas compradoras con evidentes prisas. Examinó las estanterías de los vinos por si encontraba un Marcelli. Localizado el vino, sus ojos se hundieron en los muelles montoncillos de cappelletis. La elección estaba hecha. Pero aún examinó el jamón de Parma, la mozzarella, los tarros con la salsa. Ya tenía la cena en la imaginación e hizo el pedido con una total seguridad." (pág. 126)
La historia está contada en tercera persona por un narrador omnisciente. Predominan las descripciones frente a los diálogos, pero la historia no se hace pesada en ningún momento, porque la trama avanza bien, y hay acción. Además, son muchos los personajes secundarios que aparecen acompañando al detective, cada uno con sus peculiaridades, conformando un puzzle con el que se acaba disfrutando, y flotando en la historia tenemos de fondo la canción que popularizó Concha Piquer y que da título al libro:
 "Él vino en un barco, de nombre extranjero..."
Me ha gustado Carvalho como personaje literario y he disfrutado con la prosa del autor. Ahora que conozco los libros, no tengo excusa para no repetir con el personaje. Lástima que su autor nos haya dejado tan pronto.


Ficha del autor (tomada de la página de Editorial Planeta)


Manuel Vázquez Montalbán (Barcelona, 1939- Bangkok, 2003). Poeta, novelista, ensayista y periodista, forma parte del grupo de intelectuales indispensables para entender la segunda mitad del siglo XX. Autor multidisciplinar, fueron las novelas protagonizadas por su detective Pepe Carvalho las que lo convirtieron en un fenómeno narrativo trasfronterizo. Ganador, entre otros galardones, del Premio Nacional de Narrativa, del Premio de la Crítica, del Premio Nacional de las Letras y del Premio Planeta, en toda su obra existe un vínculo común: la recuperación de la memoria a través de la crónica social. Fuera cual fuese el género que tratara, el objetivo de Manuel Vázquez Montalbán fue cuestionar el desorden del mundo desde una perspectiva galaico catalana. Su muerte temprana dejó un vacío inmenso entre sus lectores, que suelen preguntarse "qué diría Manolo" ante cuestiones de índole política, económica, cultural y social.


Más información de Pepe Carvalho en el enlace de wikipedia.

7 comentarios:

  1. Contradicción o no, has expresado en palabras lo que en mi mente se reproduce en bucle, no tengo tiempo para todo, esta Yincana me da la vida y va a significar también mi muerte porque no puedo dar más de mi, estoy pasando por una de las etapas con menos tiempo de vida y ni leo, ni comento, ni reseño, ni me da la vida para tuitear. En fin, que ahora que ya me he relamido las heridas confieso que es un autor que tengo pendiente y verguenza me da, tomo nota del titulo, me ha parecido interesante, ahhhhh y yo tambien tengo muchos de esos libros que los periodicos ofrecian a precios modicos, y seguro que alguno habra de Vazquez Montalban

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    1. Ánimo, Carmina, que estamos casi en la recta final de la yincana, y este bache lo pasamos seguro. A pesar de que no nos da la vida para todo lo que queremos hacer, esta experiencia está resultando enriquecedora y si tenéis pensado repetirla, seguro que me apunto de cabeza. Quién sabe, quizá podamos dar salida a esas lecturas que acompañaban a los diarios y quedaron esperando turno.
      Besos.

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  2. Y yo todavía sin leer nada de este autor. A ver si le pongo remedio.
    Un beso ;)

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    1. Yo tenía este título aguardando turno ni se sabe desde cuando. A veces creemos conocer las historias o los personajes y no les damos la oportunidad que se merecen. En este caso la experiencia ha resultado grata y seguro que repetiré con la saga.
      Besos.

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  3. Para mi Carvalho es de esos personajes inolvidables que todo el mundo debería conocer, independientemente de que le guste el género más o menos.

    Yo también recuerdo las series que se hicieron sobre estos libros y me quedo con la que protagonizaba Eusebio Poncela.

    Por cierto, con la Yincana nos está pasando a todos lo mismo: los días no nos dan de sí, pero incluso este no vivir tiene un punto divertido ¿no?. Ya verás cuando se acabe: nos quedará un vacío que notaremos.

    Un beso.

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    1. Siento mucho no haberme acercado antes al Carvalho literario, pero seguro que repito, aunque me han entrado ganas también de retomar las series de televisión (voy a ver si alguien me vende tiempo).
      A pesar de los peros que le ponemos a la yincana, no por ella sino por nosotros mismos (en mi caso querría dar más de mí), está resultando de lo más entretenida, y que quede claro que no me arrepiento de haberme apuntado. Repetiría.
      Besos.

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  4. A mí también me gustó mucho conocer a este personaje literario. Sólo he leído dos libros pero caerán algunos más.
    Y sí, los días tendrían que ser más largos! Y porque tuiteo poquito, que no termino de cogerle el puntito a esta red social. Va demasiada rápida para mí... Pero entre reseñar, visitar los blogs, leer... Y todas las demás obligaciones que se tienen! Falta tiempo!
    Besotes!!!

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